1. Una agencia tiene un problema distinto al de un cliente individual.
Una persona freelance o una agencia que gestiona los sitios web de varios clientes se enfrenta a un problema diferente al de alguien que solo tiene una tarjeta de presentación: necesita aislamiento entre proyectos, una forma sencilla de añadir otro sitio web sin tener que firmar un nuevo contrato de hosting y saber con claridad qué ocurrirá cuando el cliente deje de pagar por su proyecto.
En Saplo, un solo Box atiende a muchos clientes a la vez, cada uno en su propio contenedor LXC con su propia base de datos y su propio sistema de archivos. Añadir un cliente no exige comprar más hosting, solo desplegar otra aplicación en el mismo Box, siempre que los recursos (RAM y SSD) lo permitan.
El modelo factura únicamente el Box, no el número de proyectos, lo que invierte la lógica habitual de cálculo de una agencia: el coste de la infraestructura no crece linealmente con el número de clientes, porque los límites de aplicaciones y dominios son ilimitados en todos los planes, desde Box S.


